El prana es la energía vital que nos rodea. Se encuentra en diferentes estados dependiendo del medio en el cual viaje para llegar a donde sea necesitado.

Puede ser oxígeno en el aire y la sangre, energía en los movimientos que realizamos, o éter si se trata de una sustancia más sutil.

“Pranayama” significa simplemente “ejercicios de respiración”.

Aquí un ejercicio muy sencillo que puedes incorporar a tu rutina diaria, al levantarte o antes de dormir:

“5 minutos para respirar”

  • Inhala en 4 cuentas.
  • Mantén en aire en tus pulmones por 4 cuentas.
  • Exhala en 4 cuentas.
  • Mantén tus pulmones sin aire por 4 cuentas.

 

Encontrarás que las 4 últimas cuentas son especialmente desesperantes. Ese es el trabajo de control y voluntad detrás del pranayama.

Con el tiempo y una práctica recurrente, puedes contar muchos beneficios, como la claridad mental, disminución de estrés, y mayor capacidad pulmonar que te ayudará a aumentar tu rendimiento durante el ejercicio o una sesión de yoga. 😉

Mi primera aproximación a este concepto fue a los catorce años, cuando murió mi bisabuela, quien era estudiante y fanática de de Paramahansa Yogananda, y dejó muchos libros, en especial uno llamado “The Hindu Yogi Science of Breath” de Yogi Ramacharaka.

Encontré la versión digital y la comparto aquí.

 

Namaste,

Yvonne