ATS®Belly dance: La metáfora de la vida

metadora_vida1

Samsarinas en la muestra anual 2016 “Desde la tierra”.

Seguramente, te habrás preguntado unas cuantas veces por qué bailar posee ese efecto casi mágico de sanar instantáneamente el alma. Y como quizá también habrás intentado identificar las razones que hacen que el American Tribal Style (ATS®) multiplique la intensidad de tal efecto, resulta muy importante que, como bailarinas tribales, estemos conscientes de los procesos psicoemocionales que surgen con esta danza.

La “sabiduría popular” siempre ha privilegiado el precepto de “pensar antes de actuar”, sin embargo, a dicha idea le ha faltado, desde siempre, una arista neurálgica para poder constituirse como el reflejo coherente del fenómeno humano: el sentir. De esta manera, la vida como experiencia trascendente implicaría primero sentir, luego pensar atendiendo a lo sentido y, ulteriormente, actuar en congruencia con la reflexión sobre lo sentido y lo pensado.

Sentir es la clave de la danza y de la vida.

Sentir es la clave de la danza y de la vida.

Lo anteriormente mencionado se basa en el indiscutible hecho de que nada inherente a nuestra propia existencia ocurre fuera del cuerpo, por lo tanto, como lo afirma Francisco Varela a lo largo de su obra El fenómeno de la vida, percibimos al mundo tal y como nuestra anatomía nos lo permite[Disponible en: https://es.scribd.com/doc/86393468/Francisco-Varela-2000-El-Fenomeno-de-la-Vida].No es posible establecer una relación de exterioridad corporal sin perdernos en la desconexión con nosotras mismas porque lo corpóreo no se encuentra escindido de quienes somos. Es el cuerpo, mediante su sistema sensorial, el que nos permite percibir el mundo y, además, relacionarnos con él en una interacción que persigue el acoplamiento holístico del ser.

Esta es la razón por la que cada bailarina experimenta la danza de forma tan única e inimitable, así como lo hace con su vida misma, sin opción real de poder compararse o competir con alguien más. Y es precisamente esa la raíz de la cual emana la fuerza del ATS®: El uso de un formato profundamente humano que privilegia el respeto, valoración e integración de las diferencias, en aras de la construcción de vínculos sinérgicos con los demás.

El ATS fomenta la construcción de vínculos sinérgicos.

El ATS fomenta la construcción de vínculos sinérgicos.

Es por ello que el acto de bailar ATS®condensa grandes secretos para el logro de una existencia plena, y una vez que hayamos comprendido este asunto, podremos aprovechar al 100% su potencial transformador como herramienta clave en los procesos de crecimiento personal.

Comencemos por darnos cuenta de la íntima relación que existe entre la postura corporal y el estado de ánimo: el sistema nervioso central se encarga de controlar los movimientos motores y su esquema corporal y, por lo tanto, las emociones influyen directamente sobre nuestra postura. Y, aunque lejos de querer profundizar en los detalles del funcionamiento del sistema nervioso, cuestión que estaría más allá del interés de este artículo, sí es vital resaltar que dicho vínculo postura-emoción es bidireccional, por lo que la postura del cuerpo también incide en la psicoemocionalidad.

Para corroborar lo anterior, basta con permanecer atentas a las emociones que experimentamos a partir del cuerpo: al estar alegres y optimistas nuestra postura es más erguida y firme, mientras que cuando nos sentimos tímidas, tristes o inseguras el cuerpo tiende a cerrarse, se encorva la espalda, baja el pecho y se esconde la barbilla. Asimismo, cuando alongamos la columna y subimos el mentón, automáticamente cambiamos el mood de nuestra percepción: por muy acongojadas que nos sintamos, comenzamos a actuar con mayor arrojo, seguridad y confianza.

La postura del cuerpo expresa nuestro mundo interno.

La postura del cuerpo expresa nuestro mundo interno.

Al respecto, los tópicos principales de la postura que exige el ATS® proporciona los siguientes efectos psicoemocionales en las bailarinas:

  • Pies firmes: sensación de arraigo y conexión a la tierra que promueve la estabilidad emocional.
  • Rodillas semi flexionadas: agilidad y dinamismo en el desplazamiento, fundamental para enfrentar los cambios en la vida.
  • Espalda erguida:seguridad, fuerza y equilibrio al actuar.
  • Hombros hacia abajo y atrás: ligereza mental y espiritual producto de la liberación de tensiones, pesos y preocupaciones.
  • Pecho arriba: sentimiento de poder, seguridad y apertura hacia el encuentro con los demás.
  • Mentón levemente elevado: sentido de dignidad, grandeza y certeza para mirar más allá tomando las decisiones adecuadas.

Todo esto posibilita un flujo armónico entre lo estático y lo dinámico, es decir, entre la capacidad de permanecer y fluir, así como en la manifestación del ser y el estar, generándose, entonces, una predisposición al aumento de la autoestima y la seguridad personal; lo que significa que la postura en la danza tribal funciona como una forma de relacionarnos con nosotras mismas y con el medio externo.

Mantente muy atenta a la próxima entrega de este artículo, pues abordaremos otro aspecto distintivo del ATS®  belly dance que refuerza directamente nuestro crecimiento personal: el formato de improvisación y la toma de decisiones en la vida cotidiana.

Y recuerda: cuando aprendes a bailar tribal también aprendes a vivir mejor. Como vivimos, bailamos…¡y viceversa!

ENJOY!!

AUTORA: Rebeca Martínez (Samsarina Rebe Rebeca)

Docente, coach ontológico, tallerista y artesana.

tribalwomantrends@gmail.com | @tribalwomantrends (Facebook e Instagram)